Siglos XX – XXI

Ciudad Patrimonio de la Humanidad

Ciudad Patrimonio de la Humanidad, Alcalá de Henares
Foto: Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo · Public domain · Wikimedia Commons

El reconocimiento de la UNESCO (1998) que corona la ciudad.

Alcalá de Henares recibió en 1998 el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, un honor que subraya su condición de primera ciudad universitaria planificada del mundo. Este distinción se otorgó tanto al recinto histórico como a su Universidad, reflejando la importancia de un proyecto urbanístico que se convirtió en modelo para la expansión colonial española en América, donde se replicó la estructura de la denominada «Ciudad de Dios». El legado reconocido por la UNESCO sintetiza la razón fundamental para visitar esta ciudad madrileña: dos milenios de historia concentrados en un casco monumental de excepcional valor que merece ser recorrido y conocido en profundidad.

La fundación de Alcalá se remonta a épocas antiguas, con asentamientos celtíberos documentados arqueológicamente, aunque fue con la llegada de los romanos cuando se conformó una ciudad notable llamada Complutum. Posteriormente, varias culturas pasaron por sus territorios, e incluso llegaron a convivir simultáneamente en la ciudad. El nombre actual proviene del término árabe al-qal'a Nahar, que significa «castillo sobre el Henares», recordando el recinto amurallado que los andalusíes construyeron cuando trasladaron el núcleo urbano a los cerros para usar el río como frontera natural de defensa.

El esplendor de Alcalá se debe especialmente a su Universidad, fundada gracias al cardenal Cisneros el trece de abril del año mil cuatrocientos noventa y nueve. Esta institución transformó la ciudad en un importante centro de saber que atrajo a estudiosos y pensadores. Aunque atravesó un período de declive durante el siglo dieciocho y fue trasladada a Madrid en mil ochocientos treinta y seis, la Universidad retornó a Alcalá en mil novecientos setenta y siete, restaurando su condición de ciudad universitaria.

El visitante hallará en Alcalá un espacio donde convergen múltiples épocas en armonía. El trazado urbano medieval convive con la arquitectura renacentista de sus principales monumentos, mientras que sus templos, palacios y edificios civiles revelan la relevancia histórica que la ciudad tuvo como centro de conocimiento. Las plazas y patios conforman un conjunto monumental bien conservado que permite al viajero transitar a través de distintos períodos históricos. Comprender Alcalá es apreciar cómo una visión urbanística innovadora plasmada en estructura urbana y arquitectura llegó a transformar ciudades en todo el mundo hispánico, justificando plenamente una parada en su singular y rico entorno.

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