Sobria arquitectura religiosa del Siglo de Oro.
El Oratorio de San Felipe Neri es una joya del patrimonio religioso de Alcalá de Henares que se remonta al siglo XVII. Fundado el 4 de noviembre de 1694 por el obispo electo de Ceuta Martín de Bonilla y Echevarría, este templo marcó un hito en la historia de la ciudad al ser el último convento masculino establecido en ella. A diferencia de otros edificios religiosos contemporáneos, el Oratorio no fue concebido como un colegio-convento universitario, sino como un centro pastoral dedicado a servir a los estudiantes y a toda la comunidad dentro del marco diocesano. El obispo fundador reposa enterrado a los pies del altar mayor, junto a la condesa de Alba de Liste, según su voluntad testamentaria.
La construcción del templo fue una empresa de considerable envergadura que se extendió a lo largo de varias décadas. Tras ocupar un espacio improvisado en lo que hoy es la sacristía, el convento se completó en 1704 y la iglesia diez años después, bajo la dirección del maestro Bartolomé Oñoro, quien contó con la colaboración de Manuel Crespo para terminar la obra. La fachada, realizada en ladrillo y de estilo barroco tardío, presenta una austeridad elegante, con un nicho que alberga una escultura del patrón de la Congregación. El interior sorprende por su amplitud y luminosidad, con una planta de salón, bóveda de cañón y una distintiva cúpula elíptica sobre el altar.
Los avatares históricos han marcado profundamente la vida del Oratorio. Durante la Guerra de Independencia en 1811, las tropas francesas lo saquearon y quemaron su espléndido retablo original de Tomás de Busto, transformando el templo en granero. Nuevamente, en 1936, la Guerra Civil obligó a los Padres a abandonar el lugar, que fue convertido en almacén militar. Fue necesario esperar hasta 1942 para que regresaran a sus muros. A pesar de estas turbulencias, el Oratorio fue el único convento masculino de la ciudad que escapó a la exclaustración de 1835.
Hoy, el templo presenta una decoración cuidadosamente restaurada que mezcla la historia y la devoción. Destaca una talla de Santa Teresa de Jesús atribuida a Gregorio Fernández, junto con obras de artistas como Juan Vicente Ribera y Mariano Salvador Maella. El museo de arte sacro, creado a finales del siglo XIX por el padre Juan José de Lecanda, alberga una valiosa colección que incluye más de 8.000 volúmenes, dos incunables, marfiles, manuscritos y objetos litúrgicos. La presencia de una notable colección de pintura barroca, con obras de maestros como Antonio de Pereda y Vicente Carducho, convierte el Oratorio en un espacio donde historia, arte y espiritualidad se entrelazan, ofreciendo al visitante una experiencia enriquecedora en el corazón de Alcalá de Henares.