El pulmón verde y paseo clásico de los complutenses.
El Parque O'Donnell es un espacio verde emblemático de Alcalá de Henares cuyo origen se remonta al antiguo paseo del Chorrillo, creado en 1788 bajo la iniciativa del arzobispo Francisco de Lorenzana y diseñado por el arquitecto Juana Jordán. Este primitivo paseo estaba formado por dos dobles hileras de álamos negros que sufrieron una división importante en 1859 al construirse la vía férrea Madrid-Zaragoza. En noviembre de 1898, el ayuntamiento adquirió una finca contigua al tramo sur de este paseo, encargando al arquitecto municipal Martín Pastells el proyecto del nuevo parque. La inauguración tuvo lugar en 1899 bajo la alcaldía de Félix Huerta y Huerta, bautizando el espacio en honor del general Leopoldo O'Donnell, quien junto al general Dulce partió desde Alcalá con sus regimientos de Caballería para iniciar la Revolución de 1854.
Durante las primeras décadas del siglo XX, el parque experimentó una transformación significativa en su composición vegetal. Los pinos plantados a partir de 1902 fueron sustituyendo gradualmente a los álamos originales a lo largo de la década de 1910, transformando así el antiguo paseo del Chorrillo en el conocido paseo de los Pinos. Con el tiempo, el parque se convirtió en un importante foco de vida social y recreativa para la ciudad, acogiendo desde 1965 las Ferias y Fiestas locales, celebradas a finales de agosto, hasta que su tamaño resultó insuficiente y las festividades se trasladaron a otro recinto de mayores dimensiones en el barrio de la Chopera.
El parque actual es una zona de notable frondosidad que alberga diversas especies arbóreas como pinos, robles, abetos e incluso palmeras. Su configuración rectangular, aunque redondeada en el norte, se delimita por las vías de tren al norte, el Paseo de los Pinos al este y la Vía Complutense al sur. Además de ser uno de los principales pulmones verdes de la ciudad, cuenta con instalaciones variadas entre las que destacan la piscina municipal, un estanque, un parque infantil, un campo de fútbol y el vivero municipal donde se cultivan las plantas que decoran las calles.
Un elemento particularmente destacable es la rosaleda creada en 2012, que alberga más de 2.600 ejemplares de rosales cedidos por Ángel Esteban González y Mª Teresa Gómez Batanero. Esta colección incluye 166 rosales trepadores y presenta variedades de reconocidos obtentores, como la Rosa Meilland de Pedro Dot Martínez o la Rosa Mollerin de W. Kordes' Söhne, ofreciendo una amplia gama cromática que embellece el espacio.
El Parque O'Donnell merece ser visitado como complemento imprescindible de cualquier recorrido alcalaíno. Es el lugar donde respirar el ritmo auténtico de la ciudad, lejos del trasiego de monumentos históricos, disfrutando de un espacio que ha permanecido como referencia identitaria para generaciones de residentes. Sus arboladas avenidas y rincones tranquilos ofrecen al viajero la oportunidad de experimentar Alcalá en su dimensión más cotidiana y viva, integrando la naturaleza como parte esencial de su patrimonio urbano.