Una de las dos únicas catedrales magistrales del mundo.
La Catedral Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor constituye uno de los templos más singulares de España. Junto con la iglesia de San Pedro de Lovaina en Bélgica, es el único santuario en el mundo que ostenta el título de Iglesia Magistral, una distinción que implicaba que todos sus canónigos debían poseer el grado de doctor en teología. Este privilegio excepcional refleja la relevancia que el Cardenal Cisneros otorgó a Alcalá como centro de excelencia intelectual y religiosa durante su época de mayor esplendor. El templo fue levantado en el mismo lugar donde, según la tradición cristiana, sufrieron martirio los Santos Niños Justo y Pastor, convirtiéndose en un espacio de profunda significación devocional para la ciudad.
La construcción del edificio actual se inició en 1497 bajo la dirección del arquitecto Pedro Gumiel, con la colaboración de Antón Egas y Enrique Egas, prolongándose hasta 1514. El resultado es un magnífico ejemplo de gótico isabelino, caracterizado por la elegancia y la solidez. La fachada occidental presenta una portada de estilo gótico florido donde destaca un medallón central con la representación de san Ildefonso. Las paredes exhiben decoraciones de esgrafiado de tipo segoviano que contribuyen a su aspecto austero y elegante.
La torre, elemento más emblemático del conjunto, alcanza los 62 metros de altura y fue diseñada por Rodrigo Gil de Hontañón. Su construcción se extendió desde 1528 hasta 1618, adquiriendo finalmente un estilo herreriano. Esta estructura cuadrangular en su base se corona con un chapitel madrileño típico, rematado con los tradicionales adornos de bola, veleta y cruz. El interior se divide en tres naves cubiertas por bóvedas de crucería, organizadas en una planta de cruz latina con transepto marcado.
El claustro del siglo XVII presenta una severa arquitectura con arquerías entre pilastras, desde donde se accede a la Sala Capitular y a la antigua biblioteca, ahora convertida en Museo Catedralicio. Este espacio alberga el sepulcro del Arzobispo Carrillo y conserva valiosas obras de arte. A pesar de los daños sufridos durante la Guerra Civil española en 1936, cuando la catedral fue incendiada y perdió prácticamente todos sus tesoros, el templo ha sido restaurado y mantiene su esplendor histórico.
La visita a la Catedral Magistral resulta imprescindible para comprender el legado de Cisneros y la importancia histórica de Alcalá de Henares. Su arquitectura permite al visitante sumergirse en la religiosidad y la cultura del Renacimiento español, mientras que su condición única de catedral magistral la diferencia de cualquier otro templo catedralicio español, convirtiéndola en un destino de especial interés para quienes deseen conocer el patrimonio histórico y artístico de la región.